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Testimonios PME: João Marcos Augusto de Oliveira, el primer estudiante PUCV en ir a China.

publicado el 13 de April de 2020 / Autor : Fernanda González

En Ciudad Prohibida

Por años la Dirección de Relaciones Internacionales ha logrado establecer vínculos con más de 200 universidades a lo largo del globo. Cada año nuevos destinos se van sumando a la lista de países posibles a los cuales los estudiantes PUCV pueden asistir. No obstante, ninguno se había atrevido a optar por un lugar tan distinto a Chile: el gigante asiático, China. João Marcos Augusto de Oliveira, estudiante de Derecho es el primer estudiante de nuestra institución en apostar por este destino.

¿A qué lugar de destino y universidad te fuiste? ¿Por qué?

Durante el segundo semestre de 2019, tuve la oportunidad de estudiar en la China University of Political Science and Law (CUPL), que se encuentra en Beijing, China.

Pese a la existencia de diversas ciudades importantes en la región asiática, Beijing cobra una importancia singular por ser la capital de la potencia más grande de la región. Pese a que no podemos decir que en China existe una ciudad que concentra una importancia económica hegemónica (lo más adecuado sería referirse a “regiones” que tienen una gran importancia económica), cuando hablamos en términos políticos, indiscutiblemente, Beijing representa la cúspide. Considerando eso y también que nuestra universidad, hace no mucho tiempo, firmó un convenio bilateral con la CUPL (una de las mejores universidades de China), que permite el intercambio de alumnos y profesores, fue el por qué ir a estudiar en esta universidad.

¿Cuáles fueron las razones para aventurarte a realizar un intercambio? 

Pese a que no siempre estuve interesado en estudiar en China, el hecho de poder ir a un lugar completamente distinto a lo que estoy acostumbrado, salir de mi zona de comfort, poder practicar el inglés y aprender (empezar) otro idioma, sin mencionar el poder estudiar aspectos del Derecho que podrían ser aplicables una vez que regresara a Chile, fueron algunas de las razones por las cuales decidí ir a este país.

¿Cómo fue la experiencia? 

Pese a las dificultades que existen al momento de llegar a un país distinto, en donde no conoces a nadie, la experiencia no podría haber sido mejor. En el momento que llegué a la Universidad (pues mi alojamiento estaba en el campus universitario), la recepción por parte del personal de intercambio y también de los alumnos extranjeros que ya se encontraban ahí fue muy calurosa. Desde el primer día, recibí apoyo para entender cómo funcionaba la universidad, cómo funcionaban los casinos, cómo funcionaba el transporte público alrededor de la universidad, dónde se encuentran las farmacias, supermercados, restaurantes (con comida occidental) entre otros. Otro aspecto que menciono fue el hecho de que en ese semestre éramos aproximadamente 60 alumnos de intercambio, entre estudiantes de Derecho y estudiantes de Chino-Mandarín. Pese a que todos venían de países y realidades distintas, el hecho de que nos encontrábamos en China, me permitió conocer otras perspectivas sobre los más adversos asuntos académicos y extra-académicos, como así también formar amistades que estoy seguro llevaré para el resto de mi vida. 

Respecto al tema académico, la experiencia fue muy grata, pero a la vez desafiante también. Durante ese semestre las 5 asignaturas que cursé eran parte del programa de Magíster en inglés de Derecho Internacional que ofrece la CUPL para estudiantes extranjeros. El desafío que se me presentó fue el hecho de que la estructura de las asignaturas de un programa de Magíster difieren mucho de la estructura de un programa de Pregrado. En este sentido, esta diferencia de la estructura y la necesidad de redactar documentos y evaluaciones en otro idioma, fueron desafíos que se presentaron al inicio, pero que con el transcurso del semestre fueron superados gracias a la disposición que tenían los profesores y sus ayudantes en apoyarnos, de la misma forma que el apoyo que existía entre los mismos estudiantes.

Para finalizar, si bien gran parte de la buena experiencia que tuve se dio dentro de la universidad, una otra parte, no menos importante, fue lo que sucedió afuera. Beijing es una ciudad gigantesca, no solamente por su extensión y población, sino por su importancia histórica y cultural. Hay muchísimas atracciones turísticas, museos, eventos para los más diversos gustos a los que se pueden asistir. Uno de los viajes que más me marcó fue la posibilidad de acampar por 2 días en la Gran Muralla. Pese a las bajas temperaturas durante las primeras horas del día, poder ver el amanecer allá es algo indescriptible. 

En la Gran Muralla

¿Existieron momentos de choque cultural? Si es así, ¿Cuáles y cómo los llevaste?

Para ser sincero, hubo muchos choques culturales. Las diferencias presente en la cultura occidental y oriental se ven desde la forma en que saludan, hasta como se transita en la calle o en la relación que existe entre los profesores y los alumnos en el contexto universitario, que por regla general, es más “vertical” que en nuestro contexto occidental. Pienso que la mejor recomendación para alguien que se encuentra en estas situaciones de diferencias culturales es tener una mente abierta y observar mucho.

¿Qué logros académicos y personales sientes que te permitió desarrollar la experiencia?

Aunque considero haber tenido logros académicos y personales, rescato los personales. Estar en China por un semestre me permitió no solamente desarrollar el sentido de responsabilidad y de independencia, sino que también me permitió en un mayor grado entender a otra cultura, al otro. Pienso que el entender al otro (la empatía) es algo necesario, principalmente, en los días actuales.

¿Momentos memorables?

Bueno al ser creyente, una de las fechas más importantes que tengo durante el año es la Navidad. Pese a tener amigos con los cuales podría haber pasado esa fecha juntos, pensar en celebrar la Navidad lejos de mi familia y mi comunidad religiosa fue algo un poco difícil de asimilar. Sin embargo, durante ese semestre también tuve la oportunidad de asistir a los servicios de la Beijing Baptist Church que es una iglesia compuesta básicamente por extranjeros residentes en Beijing. Poder celebrar la Navidad con los fieles de esta iglesia en un ambiente muy similar al mío fue algo muy reconfortante. 

Cena de Despedida – Curso de Derecho Administrativo Chino

¿Algún episodio difícil sobre el intercambio?

Episodios malos, no tengo. Pero sí, dificultades específicas. Una era la diferencia de horario de 12 horas, por lo que cuando quería hablar con mi familia en Chile una de las dos partes se encontraba en la madrugada. La otra dificultad era la restricción virtual que todos enfrentan dentro de China. Como es de conocimiento público, algunas páginas virtuales como Google, Facebook, Instagram, WhatsApp y las páginas de los principales periódicos mundiales no se encuentran disponibles. Debido a esto, me fue recomendado contratar un servicio llamado VPN, con lo cual pude utilizar dichas páginas, aunque hubo momentos e incluso semanas en que no tuve contacto con mi familia o conocidos.

¿Recomendaciones para quiénes piensen postular a un intercambio? 

Eventualmente, tendrán temor a postular a un intercambio en China. Sin embargo, les animo a que lo consideren no solamente por todo lo que obtendrán de experiencias y conocimiento allá, sino porque China cada vez más adquiere un rol preponderante en el contexto global actual. Una segunda recomendación sería, si es posible, tomar algún curso básico de Chino-Mandarín antes de ir.

Describe la experiencia en tres palabras:

Desafiante. Intenso. Hermoso.

En Pudong, Shanghai

“Estar en China por un semestre me permitió no solamente desarrollar el sentido de responsabilidad y de independencia, sino que también me permitió en un mayor grado entender a otra cultura, al otro. Pienso que el entender al otro (la empatía) es algo necesario, principalmente, en los días actuales”.

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